Las luces destellaban el panorama mas cercano al rededor, asi que decidi bajar las persianas del alma. Unos gases intoxicaron mi cuerpo lentamente, con el cuerpo pesado que la tarde frente a la computadora fue entrelazando mis mejores recuerdos y sueños. Pretendia lavarme la cara, levantarme y estirar los musculos. Solamente lo consegui cuando estaba fuera de la oficina.
Un aire de grandeza delicado y cordial se postro en mi estado atrayente de miradas. ¿Que habian sentido los que pasaron a mi lado, justo en el momento que esparcia mis anhelos? Por mas que intento no puedo imaginarlo.
Tenia una segunda opcion, encontrarme con ella o sencillamente invocar sus gratificantes caricias. Mis pensamientos cambiaron a un blanco fulminante, sin saber hacia donde continue mi recorrido. Los sonidos tan vastos reactivaron la imaginacion de un ser solitario,
Sus labios chocaron presuradamente los mios, el intenso sudor interno , destaco lo que en ese momento era mi mejor y evidente amigo...
Primera parte